Una piscina de obra no se hace en una semana ni en cuatro pasos. Son catorce fases, y en casi todas hay algo que, mal hecho, no se ve al terminar pero aparece a los tres años en forma de fisura, mancha o pérdida de agua. Esto es lo que pasa de verdad en una obra, en orden.
1. Replanteo
Se marca el perímetro exacto del vaso sobre el terreno y se comprueban tres cosas: la orientación —una piscina a la sombra de la casa se usa la mitad—, por dónde va a entrar la maquinaria, y si hay conducciones enterradas en la zona. Es el momento de mover la piscina de sitio. Después ya no.
2. Excavación
Se excava entre 25 y 30 cm por encima de la medida final, para dejar hueco de trabajo al armado y al encofrado. Lo importante aquí es llegar a terreno firme: si el vaso se apoya sobre relleno, aparecen asientos diferenciales y con ellos las grietas, aunque el hormigón sea perfecto.
Si sale roca, hay que picar con martillo hidráulico y el presupuesto sube. Si hay nivel freático alto, hace falta drenaje. Son las dos sorpresas clásicas.
3. Base compactada y hormigón de limpieza
Una capa de árido compactado y encima una solera fina de hormigón que no es estructural: sirve para nivelar y para separar el terreno húmedo del acero. Sin ella, el hierro toca tierra y empieza a oxidarse antes incluso de gunitar.
4. Encofrado perdido
Un murete perimetral de ladrillo hueco o rasillón que hace de molde para dar la forma vertical. Aquí conviene aclarar un malentendido muy extendido: ese ladrillo no aguanta nada. Mucha gente cree que su piscina «es de ladrillo». La estructura la da el hormigón proyectado y su armado; el ladrillo se queda ahí dentro sin más función que la de haber sido molde.
5. Ferralla
Doble malla electrosoldada en solera y paredes, solapada, con refuerzos de redondo de 8 o 10 mm en esquinas, aristas y alrededor de cada pasatubo. Siempre doble malla, nunca simple, y con recubrimiento suficiente para que el acero quede protegido del agua. Si el hierro queda a menos de cinco centímetros de la superficie, con los años sale la mancha de óxido a través del revestimiento.
6. Pasatubos y piezas empotradas
Skimmers, boquillas de impulsión, sumidero de fondo, pasamuros de los focos y todas las tuberías de PVC se colocan y se anclan antes de proyectar el hormigón. No después.
Es una de las fases más silenciosas y de las que más problemas dan: un pasatubo mal sellado o una tubería que se desplaza durante el gunitado es una fuga a unos años vista, y localizarla luego cuesta dinero.
7. Gunitado
El hormigón se proyecta a presión sobre el armado, en capas. La ventaja está en el resultado: el fondo y las paredes quedan como una sola pieza, sin junta entre ellos. En una piscina encofrada se hormigona primero la solera y luego los muros, y esa unión es justo por donde acaban filtrando muchas piscinas.
Espesor habitual de 15 a 25 cm, hormigón HA-30, y las aristas redondeadas en lo que en obra se llama escocia. Si te interesa el detalle, lo tienes en la página de gunitado de piscinas.
8. Curado
El hormigón se mantiene húmedo mientras fragua, entre una y dos semanas. Es una fase en la que aparentemente no pasa nada, y por eso es la primera que se acorta cuando hay prisa. También es la que provoca las fisuras cuando se acorta. No hay atajo.
9. Impermeabilización
El gunitado es poroso por naturaleza, así que impermeabilizar no es opcional: mortero impermeabilizante en dos capas cruzadas, con refuerzo en la escocia y en las esquinas, que es donde siempre falla primero.
Si un presupuesto de piscina no tiene partida de impermeabilización, falta algo. Es una de las formas más rápidas de saber si quien te presupuesta sabe lo que hace.
10. Instalación hidráulica y sala de máquinas
Bomba, filtro y cuadro eléctrico, dimensionados para renovar todo el volumen de agua en seis horas o menos. Una depuradora corta de tamaño se nota todos los veranos: agua turbia y más gasto en producto químico. La sala se sitúa lo más cerca posible del vaso, con espacio para trabajar dentro.
11. Prueba de estanqueidad
Se llena y se comprueba que no pierde antes de dar la obra por terminada. Parece obvio y no siempre se hace.
12. Revestimiento y rejuntado
Gresite, lámina armada, microcemento o porcelánico, con cemento cola específico de piscina. Y aquí el detalle que decide si la piscina aguanta veinte años o cuatro: el rejuntado tiene que hacerse con junta específica de piscina, no con mortero corriente. Casi todas las teselas que se caen a los pocos años son culpa de la junta, no del gresite.
13. Coronación y remate
El borde que separa el vaso del jardín. Tiene que ir sellado para que el agua de riego y de lluvia no se filtre por detrás del vaso, y con acabado antideslizante, que es requisito de seguridad y no un capricho.
14. Llenado y puesta en marcha
Se llena, se arranca la filtración y se equilibra el agua —pH, cloro, alcalinidad— antes de entregar la piscina.
Cuánto se tarda en total
De obra, entre seis y ocho semanas. Pero antes va la licencia municipal, que en la Comunidad de Madrid tiene un plazo legal de tres meses. La cuenta completa son cuatro o cinco meses.
Por eso la piscina se decide en otoño o en invierno. Quien llama en mayo queriendo bañarse en julio llega tarde; quien llama en noviembre se baña el primer fin de semana de temporada.
¿Estás pensando en hacerte una?
En la calculadora tienes la horquilla de precio según medida y acabado, y el desglose de lo que incluye y lo que no un presupuesto serio.
