La mayoría de las piscinas de obra que nos toca reparar no se rompieron por un fallo de construcción. Se rompieron por el agua. Juntas deshechas, gresite que se cae a puñados, hormigón picado en la línea de flotación: detrás casi siempre hay dos o tres años de pH por debajo de 7 y un agua sin calcio comiéndose el cemento. El mantenimiento de una piscina decide cuántos años te dura el revestimiento que pagaste.

El calendario real, mes a mes
De noviembre a marzo: invernaje
Empieza cuando el agua baja de forma estable de los 12-15 °C; en Madrid, entre finales de octubre y noviembre. El consumo de cloro se desploma, pero el agua sigue atacando al vaso si se desequilibra. Un control al mes suele bastar.
Marzo y abril: puesta en marcha
El mes clave y el que peor se hace. Se abre en abril en la península, cuando el agua supera de forma sostenida los 15 °C y las algas empiezan a moverse. Si esperas a verla verde, gastarás el triple en producto. Y el orden importa:
- Reponer nivel, arrancar la depuradora, lavar y enjuagar el filtro.
- Analizar el agua.
- Corregir primero la alcalinidad total, por encima de 80 mg/l. Si no, el pH no se te va a quedar quieto hagas lo que hagas.
- Después el pH, a 7,2-7,4.
- Cloración de choque a dosis alta, con filtración en continuo.
- Floculante y limpiafondos al día siguiente.
En ese orden el agua está para bañarse en tres a cinco días. Al revés, puedes estar semanas peleándote con un pH que sube solo.
Ojo con el choque a pH alto. Si cloras de choque con el pH por encima de 7,8, buena parte de ese cloro no desinfecta. Ajusta el pH primero y clora después: es el error más repetido de la puesta en marcha.
De mayo a septiembre: temporada
pH y cloro dos o tres veces por semana como mínimo, a diario si hay mucho baño o ha caído una tormenta. Cepillado y limpiafondos semanales, vaciado de cestas y control de la presión del filtro.
Octubre: cierre
Limpieza a fondo, choque final, ajuste de parámetros y producto de invernaje. Y decidir entre invernaje activo o pasivo.


Los parámetros del agua y qué le hacen al vaso
Los valores legales que citamos son del Real Decreto 742/2013, que regula las piscinas de uso público. Tu piscina no está obligada a cumplirlo, pero es la mejor referencia que hay en España.
pH: 7,2 a 7,6
El más importante con diferencia. El RD admite de 7,2 a 8,0; el punto bueno está en 7,4.
Por debajo de 7 el agua se vuelve ácida y ataca el cemento de las juntas, disolviendo su calcio. Primero notas la junta arenosa, luego aparecen huecos entre teselas, luego el gresite se despega en placas. Eso no se arregla rejuntando por encima: hay que picar y revestir. Por encima de 7,8 pasa lo contrario: el cloro pierde eficacia y la cal precipita sobre el revestimiento y en las tuberías. Tú echas más cloro creyendo que falta desinfectante, y lo que falta es bajar el pH.
Cloro libre: 1 a 2 mg/l
El RD fija 0,5-2 mg/l de cloro libre residual. Por encima de 3-4 mg/l sostenidos el agua decolora juntas y reseca las gomas de la depuradora.
Hay un segundo dato que casi nadie mide: el cloro combinado (las cloraminas), el que ya reaccionó con materia orgánica y ya no desinfecta. El RD lo limita a 0,6 mg/l. Y con esto se rompe un mito: el olor fuerte a cloro no significa que sobre cloro, significa que sobran cloraminas. Se corrige clorando de choque, no dosificando menos.
Alcalinidad total: 80 a 120 ppm
Es el colchón que sujeta el pH, y la respuesta a «¿por qué el pH se me mueve solo todos los días?». Con la alcalinidad baja el pH da saltos que ni una bomba dosificadora sigue; con la alta, el agua se enturbia y el pH se queda pegado arriba. En piscinas con clorador salino se trabaja algo más alto, 100-150 ppm.
Dureza cálcica: 200 a 400 ppm
El parámetro olvidado y el que más piscinas de gresite se ha cargado. Un agua blanda busca el calcio donde lo haya, y donde lo hay es en el cemento de tus juntas y en el hormigón. Por eso, cuando alguien llena la piscina con agua descalcificada creyendo que hace bien, en dos temporadas la junta ha desaparecido. Por encima de 400 ppm el problema es el contrario: costra blanca de cal en la línea de agua y dentro de las tuberías.
Estabilizante (ácido isocianúrico): 30 a 50 ppm
Protege al cloro del sol: sin él, un día de julio en Madrid se lleva la mitad del cloro libre en unas horas. El problema es que no se consume, se acumula, y solo baja diluyendo. Y al acumularse bloquea el cloro: a 70 ppm el cloro activo cae por debajo del 20 %, lo que obliga a cinco veces más cloro libre. El RD pone el máximo en 75 mg/l.


Agua agresiva y agua incrustante, en cristiano
Todo lo anterior se resume en el índice de Langelier, que combina pH, temperatura, dureza cálcica, alcalinidad y sales disueltas y dice si tu agua está saturada de carbonato cálcico o no.
- Índice negativo: agua agresiva. Tiende a disolver carbonato cálcico y, como no lo tiene, lo saca de donde puede: junta del gresite, mortero, hormigón. Juntas erosionadas, teselas sueltas y manchas blanquecinas.
- Índice positivo: agua incrustante. Suelta el calcio en forma de sal, que se deposita en filtro, paredes y tuberías, reduce el diámetro de la instalación y deja ese aspecto blanquecino de piscina envejecida.
El RD 742/2013 exige que el índice esté entre -0,5 y +0,5 cuando el pH se sale de 7,2-8,0. Es el margen dentro del cual el revestimiento no sufre.
De las dos, la agresiva es mucho peor. La incrustante deja una capa de cal que se quita con tratamiento ácido y paciencia. La agresiva se come material que ya no vuelve. Un agua permanentemente ácida y blanda puede acabar con un revestimiento en cinco o seis años, cuando lo normal es que aguante quince o veinte.
Limpieza y mantenimiento de piscinas: fondo, paredes y línea de agua
La parte mecánica pesa más de lo que la gente cree. Si el agua está sucia, echar producto es tirar dinero.
El fondo. Limpiafondos una vez por semana y sin prisa: con el manual, pasadas lentas y solapadas, porque si vas rápido levantas la suciedad en vez de aspirarla. Con robot, dos o tres ciclos semanales.
Las paredes. Cepillado semanal, incluidos escalones, bancos de obra y rincones donde el agua no circula. El alga verde empieza siempre en las zonas muertas: esquinas, detrás de la escalera, bajo los focos.
La línea de agua. La que más se descuida. Esa banda oscura de cremas solares, restos de piel y polvo no es un problema estético: es materia orgánica pegada a la junta que se come el cemento por debajo. Esponja y limpiador de línea de flotación, cada semana. Nunca estropajo metálico ni abrasivos: rayan el gresite y lo dejan poroso.

Skimmers, prefiltro y filtro de arena
Cestas de skimmer y prefiltro. Vaciado semanal; con la caída de hoja, cada dos o tres días. Una cesta llena estrangula el caudal, la bomba cavita y el cierre mecánico se destroza: de las averías más tontas y más caras que hay.
Y ojo con la arena, que no dura para siempre: aquí te contamos cada cuánto hay que cambiar la arena del filtro de la piscina y las señales de que ya está agotada.
Filtro de arena. Se lava cuando el manómetro sube alrededor de 0,5 bar por encima de la presión que marcaba con la arena recién lavada. Ese valor hay que anotarlo el día de la puesta en marcha: cada instalación tiene el suyo. En la práctica sale una vez por semana o cada dos. El proceso, siempre con la bomba parada al mover la válvula: lavado hasta que el visor salga limpio, unos minutos; enjuague, algo más de medio minuto, para asentar la arena; y vuelta a filtración. Reponer nivel al terminar.
La arena se cambia cada tres a cinco años: se apelmaza, se redondea y pierde capacidad de retención. Síntoma típico, agua turbia que no aclara ni con floculante y presión que sube a los dos días de lavar.

Horas de filtración. La referencia del sector es renovar el volumen total entre dos y tres veces al día en temporada: horas = (volumen x renovaciones) / caudal de la bomba. Para 50 m³ con bomba de 15 m³/h y tres renovaciones, 10 horas diarias. La regla rápida de dividir la temperatura del agua entre dos (a 26 °C, 13 horas) vale como aproximación.
Cloración salina o cloro tradicional
Las dos desinfectan con cloro; la diferencia es de dónde sale. En la salina el agua lleva de 4 a 6 g/l de sal (el mar tiene 35 g/l) y una célula de electrólisis genera el cloro en continuo.
| Cloro tradicional | Cloración salina | |
|---|---|---|
| Inversión inicial | Baja | Alta: electrólisis y sondas |
| Producto a comprar | Cloro toda la temporada | Sal: una carga y reposiciones |
| Estabilizante | El tricloro lo acumula sin querer | Se dosifica aparte y controlado |
| Tendencia del pH | El tricloro tiende a bajarlo | Tiende a subirlo: hace falta bomba de pH |
| Equipo | Sin mantenimiento | Limpiar la cal de la célula y sustituirla con los años |
| Riesgo para el revestimiento | Estabilizante acumulado y sobrecloración | Deriva del pH hacia arriba y cal |
Para una piscina de obra lo importante no es cuál eliges, sino esto: ninguna de las dos se autogestiona. El error clásico de la salina es creer que ya no hay que medir nada. La célula empuja el pH hacia arriba, y una salina desatendida acaba con el pH en 8,2, cal sobre el gresite y la célula llena de costra: si pones salina, pon regulación automática de pH. El error del cloro tradicional es el contrario, pastillas de tricloro al skimmer sin medir nunca el isocianúrico. Y nunca dejes una pastilla apoyada en el fondo o en un escalón: ataca el gresite y la mancha ya no se va.
Invernaje activo, pasivo y por qué no se vacía
Invernaje activo. La depuradora sigue funcionando: unas 3 horas al día con bomba convencional, o las 24 horas a baja velocidad (600-800 rpm) si es de velocidad variable. Se mantiene el nivel normal, se mide el pH una vez al mes y se echa un mantenimiento mínimo de cloro. Es lo razonable en buena parte de la Comunidad de Madrid, donde las heladas fuertes y sostenidas no son la norma.
Invernaje pasivo. Se para la instalación, se baja el nivel unos 10 cm por debajo de los skimmers, se protegen tuberías y skimmers frente a la helada, se echa producto de invernaje y se cubre. Es lo indicado en sierra, donde hiela de verdad: ahorra luz, pero la puesta en marcha es más trabajosa.
Y no, no vacíes la piscina
Hay que decirlo claro porque nos toca ir a arreglarlo cada primavera. El agua es lo que compensa el empuje del terreno contra las paredes del vaso. Cuando vacías, ese empuje se queda sin contrapeso y puede agrietarlo. Y si el freático está alto o llueve mucho, el agua del subsuelo empuja desde abajo y puede levantar la piscina entera de su sitio. No es leyenda de piscinero: es física, y repararlo cuesta miles de euros. Además, el gresite de un vaso vacío dilata y contrae sin la inercia térmica del agua, y las juntas se cuartean. Un vaso solo se vacía por un motivo técnico, comprobando antes el freático y por el tiempo mínimo.

Qué revisar y cada cuánto
| Tarea | En temporada | En invierno |
|---|---|---|
| pH y cloro libre | 2 o 3 veces por semana | 1 vez al mes |
| Alcalinidad total | Cada 15 días | Al cerrar y al abrir |
| Dureza cálcica | 2 veces por temporada | Al abrir |
| Estabilizante | 1 o 2 veces por temporada | Al abrir |
| Cestas de skimmer y prefiltro | Semanal (cada 2-3 días con hoja) | En cada revisión |
| Cepillado de paredes | Semanal | Puntual |
| Limpiafondos | Semanal | Cuando se acumule fondo |
| Línea de agua | Semanal | Al cerrar |
| Lavado del filtro | Al subir ~0,5 bar (1-2 semanas) | Al cerrar y al abrir |
| Nivel de agua | Semanal y tras cada lavado | Mensual |
| Cambio de arena | Cada 3-5 años | |
| Revisión a fondo de juntas y gresite | 1 vez al año, con el nivel bajado | |
Esa última línea es la que casi nadie hace y la que más dinero ahorra. Con el nivel bajado, pásale la uña a la junta en la línea de agua y en los escalones. Si la notas arenosa o ves teselas con hueco detrás, arrastras un problema químico que va a acabar en obra.
Cuándo ya no es mantenimiento, es reparación
- Teselas sueltas o caídas, sobre todo varias en la misma zona.
- Junta desaparecida, blanda o arenosa en tramos largos.
- Grietas en el vaso, en los escalones o en el encuentro con la coronación.
- Pérdida de nivel que no cuadra: por evaporación se pierden entre 2 y 8 mm al día según el clima; por encima de 1 cm diario hay que sospechar fuga.
- Zonas siempre húmedas en el terreno de alrededor o en la sala de máquinas.


Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que cambiar el agua de la piscina?
Con un mantenimiento correcto no hace falta vaciarla entera: se renueva sola con las reposiciones y los lavados del filtro. La excepción es el estabilizante, que solo baja diluyendo: si supera los 75 mg/l hay que sacar una parte del agua.
¿Puedo llenar la piscina con agua descalcificada?
No. Tiene muy poca dureza cálcica y busca el calcio en el cemento de las juntas: es de las formas más rápidas de cargarse un gresite. Si el agua de red de tu zona es muy dura se corrige con tratamiento específico, no descalcificando el llenado.
¿Por qué se me pone el agua verde si el test marca cloro?
Casi siempre por una de tres: el pH está alto y el cloro no actúa, el estabilizante acumulado lo bloquea, o lo que marca el test es cloro combinado. Mide pH e isocianúrico antes de seguir echando producto.
¿Es normal que la junta del gresite se vaya con los años?
Un desgaste ligero sí. Que desaparezca en tramos, se vuelva arenosa o suelte teselas, no: eso es agua agresiva, pH bajo sostenido y dureza por debajo de 200 ppm. Corrige la química y luego repara, porque si reparas sin corregir vuelve a pasar.
¿Hay que vaciar la piscina en invierno?
No, es de los peores consejos que circulan. Sin agua dentro, el empuje del terreno puede agrietar el vaso y, con freático alto, llegar a levantarlo. Se inverna llena, o unos centímetros por debajo de los skimmers si eliges el invernaje pasivo.
¿La limpieza y mantenimiento de piscinas lo puedo hacer yo?
Sí, con un kit de análisis decente y constancia. Lo que falla no es la capacidad, es la regularidad: dos semanas de agosto sin medir el pH hacen más daño que todo el invierno.
¿Y el mantenimiento periódico lo hace Revespi?
Sí. Además de construir y reformar piscinas de obra, en Revespi ofrecemos el servicio de mantenimiento periódico, para que no tengas que buscar por tu cuenta quien se ocupe cada semana de todo lo que cuenta este artículo: análisis y ajuste del agua, limpieza de fondo, paredes y línea de flotación, revisión del filtro y puesta en marcha y cierre de temporada.
Por ahora este servicio lo ofrecemos solo a particulares y autónomos, no a empresas ni comunidades. Escríbenos y te contamos cómo funciona y qué necesitamos saber de tu piscina para organizarlo.
Y seguimos siendo nosotros quienes nos ocupamos del vaso: construcción de piscinas de obra con hormigón gunitado, cambio de revestimiento en gresite y gres porcelánico, juntas rehechas, reparación de grietas, impermeabilización, sala de máquinas e iluminación.
Si ves junta deshecha o gresite que se cae, eso entra en reforma de piscinas. Si pierdes nivel y no cuadra con la evaporación, lo primero es la servicio de detección de fugas en piscinas en Madrid. Y si la piscina está tan justa que sale más a cuenta empezar de cero, hacemos construcción de piscinas en Madrid con equipo propio.

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Quién firma esto
Revespi construye y reforma piscinas de obra en la Comunidad de Madrid con equipo propio. Somos empresa acreditada en el REA (Registro de Empresas Acreditadas).





