Sala de máquinas de una piscina con la bomba, la valvulería y el filtro de arena instalados

Cambiar la arena del filtro de la piscina: cada cuánto, cuánta y cómo

Hay una pieza de la piscina que no se ve, no hace ruido y no se queja: la arena que hay dentro del filtro. Y es la que decide si el agua sale cristalina o turbia. Nos pasa cada temporada: nos llaman porque el agua no termina de quedar clara, revisamos la instalación entera y el problema está en un lecho de arena que lleva siete u ocho años ahí dentro, apelmazado y sin filtrar nada.

Este artículo es lo que le contamos a un cliente cuando abrimos su filtro: cada cuánto hay que cambiar la arena, cómo saber que ya toca, cuánta hace falta, qué arena hay que comprar y cómo se hace el cambio paso a paso. Con las cifras concretas y con los errores que vemos todos los veranos.

La respuesta corta: cada cuatro o cinco años

En una piscina particular, la arena del filtro se cambia cada 4 o 5 años. En piscinas de comunidad, con uso intensivo de junio a septiembre, baja a 2 o 3 años. Y en cualquiera de las dos, antes si aparecen las señales que te contamos más abajo.

No es una cifra sagrada. Es el punto en el que la arena ha perdido lo que la hace útil, y eso depende del uso, de las horas de filtración y de lo bien que se haya lavado el filtro durante esos años.

Frecuencia de cambio

Cada cuánto se cambia la arena, según el uso

Cuanto más se usa la piscina y más horas filtra, antes se agota el lecho.

Piscina particular de uso normalchalet, uso de verano4 – 5 años

Lo habitual en Madrid. Tres o cuatro meses de temporada y el resto del año parada o en invernaje.

Piscina particular muy usadao con climatización3 – 4 años

Si la piscina se usa a diario o está climatizada y funciona fuera de temporada, el lecho envejece a más velocidad.

Piscina de comunidaduso intensivo2 – 3 años

Muchos bañistas, mucha crema solar y mucha carga orgánica. Aquí el cambio es obligatorio por sentido común, no opcional.

El error más repetido

Pensar que la arena «se limpia sola» con el contralavado. El lavado arrastra la suciedad atrapada, pero no devuelve al grano la forma que ha perdido. Son dos cosas distintas y hay que hacer las dos.

Si no sabes cuándo se cambió por última vez, da por hecho que toca.

Qué le pasa a la arena con los años

La arena de un filtro no retiene la suciedad por ser arena, sino por tener aristas. Un grano de sílice recién puesto es anguloso, y entre grano y grano quedan huecos irregulares donde la suciedad se queda enganchada. Eso es filtrar.

Con cada ciclo de filtración y cada contralavado, los granos rozan unos con otros y se van redondeando. Un grano redondo no engancha nada: la suciedad entra por arriba y sale por abajo. El filtro sigue haciendo ruido de agua, el manómetro sigue marcando, pero el agua ya no se limpia.

A eso se le suman otras dos cosas. La primera es el apelmazamiento: las grasas, los restos de crema solar y la materia orgánica van pegando los granos entre sí hasta formar bolas duras. La segunda son los canales preferenciales, que es lo que pasa cuando el agua, al encontrarse el lecho medio compactado, se abre un camino fijo y pasa siempre por el mismo sitio sin tocar el resto de la arena.

Señal de aviso: si el manómetro ya casi no sube entre lavados pero el agua está turbia, no es que el filtro esté limpio. Es que el agua ha abierto un canal y está atravesando la arena sin filtrarse.

Las seis señales de que la arena está agotada

Antes de contar los años, mira estas seis cosas. Con dos o tres de ellas, el lecho está para cambiar.

Diagnóstico

Cómo saber que la arena ya no filtra

Ninguna por sí sola es concluyente. Dos o tres juntas, sí.

  1. El agua no termina de quedar claraLos parámetros están bien, el cloro está bien, la bomba mueve el agua las horas que tiene que moverla, y aun así el agua tiene un velo. Es la señal número uno.
  2. El manómetro sube enseguida después de lavarSi a los dos o tres días ya has vuelto a la presión de lavado, el lecho está compactado y la superficie útil se ha reducido.
  3. O al revés: el manómetro ya no sube nuncaUn lecho con canales no ofrece resistencia. La presión se queda plana y el agua pasa de largo.
  4. El contralavado sale limpio enseguidaSi el visor se aclara en veinte segundos, es que dentro no había gran cosa retenida. No es buena señal: es que no estaba filtrando.
  5. Sale arena por las boquillas de impulsiónAquí el problema no es la arena, son las crepinas: están rotas o mal roscadas. Hay que abrir igualmente, y con el filtro abierto se cambia todo.
  6. Al abrir, la arena hace bolasMetes la mano y sacas terrones en vez de arena suelta. Es el diagnóstico definitivo y no hay vuelta atrás: ese lecho no se recupera lavándolo.

Antes de dar por culpable a la arena, comprueba que el problema no sea de caudal o de horas de filtración. En nuestra guía de la depuradora de la piscina está el cálculo para saber si tu bomba se queda corta.

Lavar no es cambiar: la rutina que mucha gente se salta

El contralavado es lo que hace que la arena dure cuatro o cinco años en vez de dos. Es gratis, lleva tres minutos y mucha gente no lo hace o lo hace mal.

No se lava por calendario, se lava por presión: cuando el manómetro sube entre 8 y 10 PSI por encima del valor que marcaba con el filtro recién lavado, o cuando pasa de 1,5 kg/cm². En plena temporada eso suele caer en una vez por semana.

Rutina semanal

Cómo se lava un filtro de arena, en orden

La secuencia completa son cinco pasos y no se salta ninguno, sobre todo el último.

Parar bomba→Lavado 2-3 min→Parar bomba→Enjuague 30 s→Filtración
PosiciónCuánto tiempoPara qué
Lavado (backwash)2 a 3 minutosInvierte el flujo y manda la suciedad al desagüe. Hasta que el visor salga limpio.
Enjuague (rinse)30 segundosReasienta el lecho y manda al desagüe la arena que quedó suelta.
FiltraciónEl restoPosición normal de trabajo.

Lo que se salta todo el mundo

El enjuague. Si vuelves a filtración directamente después del lavado, el primer chorro que entra en la piscina lleva la arena fina que quedó revuelta. Esos treinta segundos son los que evitan que te salga arena en el fondo del vaso.

La válvula selectora se mueve siempre con la bomba parada. Siempre.

Y un apunte que ahorra disgustos: al lavar se va agua de la piscina, así que hay que reponer el nivel hasta la mitad del skimmer. Si quieres saber cuántos litros se te van en eso y en la evaporación, lo calculamos en cuánta agua gasta de verdad una piscina. Si la piscina te baja de nivel y no es por los lavados ni por la evaporación, eso ya es otro asunto y lo tratamos en cómo saber si tu piscina tiene una fuga.

Cuánta arena lleva tu filtro

Depende del diámetro del depósito, pero no solo del diámetro: dos filtros de 600 mm de dos gamas distintas pueden llevar 125 kg uno y 250 kg el otro, porque cambia la altura del depósito. La cifra buena es la de la placa o el manual del fabricante.

Si no la tienes a mano, esta tabla te da el orden de magnitud con el que comprar los sacos. La arena se vende en sacos de 25 kg, así que redondea siempre hacia arriba.

Carga del filtro

Kilos de arena según el diámetro

Valores de referencia de los filtros domésticos más habituales. Confirma siempre con el manual del tuyo.

Diámetro del filtroArena aprox.Sacos de 25 kg
400 mm50 a 75 kg2 a 3
500 mm90 a 120 kg4 a 5
600 mm125 a 250 kg5 a 10
750 mm245 a 360 kg10 a 15
900 mm415 a 580 kg17 a 24

La regla que vale para todos

El depósito se llena hasta dos tercios de su altura, nunca más. El tercio de arriba tiene que quedar libre: es el espacio que necesita el lecho para expandirse durante el contralavado. Un filtro lleno hasta el borde no se puede lavar, y además te vas a comer la junta de la tapa.

Fuente de los kilos: cargas de catálogo de los filtros domésticos de gama Astralpool (Cantabric, Aster, Vesubio, Milenium, Atlas).

Qué arena hay que comprar

Arena de sílice (sílex) para filtración, lavada y calibrada. No vale la arena de obra ni la de playa: llevan finos y arcillas que se compactan en una semana y te dejan el filtro hecho un bloque.

Lo importante es la granulometría, que viene impresa en el saco. Y normalmente no se compra un solo tipo, sino dos.

Material

Las dos capas que lleva un filtro

Abajo el grano gordo que protege las crepinas, encima el fino que filtra de verdad.

1

Capa de apoyo: grava de sílex

Granulometría 1 a 2 mm

Va en el fondo, cubriendo las crepinas. No filtra: reparte el agua y evita que la arena fina se cuele por las ranuras y acabe en la piscina.

La cantidad viene en el manual del filtro. Si el tuyo no la llevaba, no la inventes: móntalo como venía de fábrica.

2

Capa filtrante: arena de sílex

Granulometría 0,4 a 0,8 mm

Es la que hace el trabajo. Este calibre es el estándar de los filtros de piscina y el que retiene partículas de 20 a 40 micras.

Es el resto de la carga, hasta dos tercios de la altura del depósito.

Cuidado con esto

Una arena más fina de 0,4 mm no filtra mejor: se compacta, se escapa por las crepinas y te dispara la presión. Y una más gruesa deja pasar la suciedad. El 0,4-0,8 no es un capricho del fabricante.

Cómo se cambia la arena, paso a paso

Es un trabajo de una mañana, sin dificultad técnica, pero físico: hay que sacar a mano entre 50 y 300 kg de arena mojada de un depósito por una boca estrecha. Te contamos cómo lo hacemos nosotros.

Paso a paso

El cambio de arena, en nueve pasos

Con el filtro cerrado no se puede hacer nada de esto: todo empieza por cortar la corriente.

  1. Corta la corriente de la bombaEn el cuadro, no solo en el interruptor. Si alguien la arranca con el filtro abierto, tienes un accidente.
  2. Cierra las llaves y vacía el depósitoCierra aspiración e impulsión, quita el tapón de purga del fondo del filtro y deja que escurra. Tarda un rato largo.
  3. Desmonta la válvula selectoraAfloja el collarín o los tornillos y sácala hacia arriba sin forzar. Protege el tubo central con cinta para que no le caiga arena dentro.
  4. Saca la arena viejaCon una pala pequeña, un bote o un aspirador de sólidos. Es lo más pesado del trabajo. No tires de la crepina del fondo para apalancar: se rompen con nada.
  5. Revisa las crepinas y el tubo centralUna a una. Si alguna está partida, rajada o floja, se cambia ahora. Es la única vez en cinco años que las vas a tener a la vista.
  6. Limpia el depósito por dentroCon manguera y, si hay restos pegados, con un desengrasante específico de filtros. Aclara bien antes de cargar.
  7. Llena de agua hasta la mitad y cargaEl agua amortigua la caída de la arena y protege las crepinas. Primero la grava, nivelada, y encima la arena. Hasta dos tercios, no más.
  8. Cierra, purga y haz un contralavado largoMonta la válvula con la junta bien asentada, abre llaves y lava cinco minutos como mínimo: la arena nueva viene con polvo y hay que echarlo fuera.
  9. Enjuaga y vuelve a filtraciónTreinta segundos de enjuague y a trabajar. Apunta la presión que marca el manómetro ahora: ese es tu valor de referencia para los próximos años.

El dato que casi nadie apunta

La presión con el filtro recién cargado — normalmente entre 0,8 y 1,0 kg/cm² — es la referencia de todo. Escríbela con rotulador en el propio filtro. Sin ella no sabes cuándo lavar.

Los cinco errores que vemos al abrir un filtro

No son teoría. Son los que nos encontramos en casa de clientes que han hecho el cambio por su cuenta o se lo ha hecho alguien con prisa.

Lo que sale mal

Cinco fallos que obligan a volver a abrir

Fallo 1Cargar sin agua dentro. Los primeros kilos caen de golpe sobre las crepinas y las parten. No te enteras hasta que ves arena en el fondo de la piscina.
Fallo 2Llenar de más. El lecho no tiene sitio para expandirse, el contralavado deja de funcionar y la tapa no cierra bien.
Fallo 3Comprar arena de obra. Más barata, sí. Y en dos semanas tienes un bloque compacto y una presión imposible.
Fallo 4No cambiar la junta de la tapa. Cinco años al sol la han dejado dura. Cuesta poco y es la causa más repetida de los goteos después de un cambio.
Fallo 5Saltarse el contralavado inicial. El polvo de la arena nueva va directo a la piscina y te deja el agua lechosa el primer día.

Si el agua se te ha puesto verde o lechosa después de tocar el filtro, en la guía del agua verde está el protocolo para recuperarla sin vaciar.

¿Arena o vidrio? Lo que cambia de verdad

Cuando hay que vaciar el filtro de todas formas, es el momento de plantearse el cambio a vidrio filtrante. Va en el mismo filtro, con la misma bomba y la misma instalación: solo cambias lo que hay dentro.

Comparativa

Arena de sílice frente a vidrio filtrante

Mismo filtro, misma bomba. Lo único que cambia es la carga.

Arena de sílicelo estándar20–40 µm

Barata, se encuentra en cualquier sitio y cumple de sobra en una piscina particular si el filtro está bien dimensionado. Dura de 4 a 5 años.

Vidrio filtrantevidrio molido activado5–15 µm

Filtra más fino, se apelmaza mucho menos y necesita menos contralavados, así que gasta menos agua. Dura cerca del doble.

 ArenaVidrio
Finura20-40 micras5-15 micras
Vida útil4-5 añosCerca del doble
Coste del materialEl más bajoMás caro por kilo
ContralavadosMás frecuentesMenos frecuentes
Riesgo de apelmazarseAlto con los añosBajo

Nuestro criterio: si la arena está recién cambiada, no la tires para poner vidrio. Pero si toca cambio, el sobrecoste del vidrio se paga solo con durar el doble y lavar menos. Es la mejora más barata que se le puede hacer a una depuradora.

En Madrid hay un matiz: el agua es blanda

Mucho de lo que se lee sobre filtros de piscina viene de zonas de agua dura, donde la cal calcifica el lecho y lo convierte en una piedra. En Madrid eso casi no pasa. El agua del Canal de Isabel II viene de los embalses de la Sierra, sobre granito, y es de las más blandas de España: apenas lleva calcio.

Eso es una buena noticia para el filtro — la arena aguanta sus cuatro o cinco años sin calcificarse — pero cambia dónde hay que mirar. Aquí el lecho no se muere de cal, se muere de grasa y de desgaste: crema solar, restos orgánicos y granos redondeados de tanto lavado.

La otra cara: un agua blanda y con poca alcalinidad es agresiva, y lo que ataca no es el filtro sino el vaso: se come la lechada entre piezas y reseca el revestimiento. Eso se corrige en el agua, no en el filtro, y lo explicamos en la guía de mantenimiento de una piscina de obra.

Cuándo cambiar la arena no arregla nada

Hay un caso en el que puedes poner arena nueva y seguir con el agua turbia: cuando el filtro se te ha quedado pequeño o la bomba no da el caudal que pide la piscina. Si el agua atraviesa el lecho demasiado deprisa, no hay arena en el mundo que la limpie.

El límite técnico es la velocidad de filtración: por encima de 50 m³/h por cada metro cuadrado de superficie filtrante el agua pasa de largo, y lo ideal es moverse entre 30 y 40. Si tu instalación va por encima, el cambio de arena te durará dos semanas de agua clara y volverás al punto de partida.

Cuando vamos a una casa y vemos esto, lo decimos: no es un problema de mantenimiento, es un problema de dimensionado. Y entonces lo que hay que revisar es la sala de máquinas entera, no el saco de arena.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que cambiar la arena del filtro de la piscina?
Cada 4 o 5 años en una piscina particular y cada 2 o 3 en una de comunidad. Si el agua no queda clara con los parámetros correctos, o al abrir la arena hace bolas, toca antes.

¿Puedo cambiar solo una parte de la arena?
No sirve de mucho. El desgaste es de todo el lecho, y si dejas la mitad vieja los canales se vuelven a formar enseguida. Si ya has abierto el filtro, cambia la carga entera.

¿Qué arena se usa para el filtro de una piscina?
Arena de sílice (sílex) lavada, de granulometría 0,4 a 0,8 mm para la capa filtrante, y grava de sílex de 1 a 2 mm para la capa de apoyo del fondo. Nunca arena de obra ni de playa.

¿Cuánta arena lleva un filtro de 500 mm?
Entre 90 y 120 kg según el modelo, o sea entre cuatro y cinco sacos de 25 kg. La cifra exacta está en la placa o el manual del filtro, porque varía con la altura del depósito.

¿Se puede poner vidrio en un filtro de arena?
Sí, sin cambiar nada de la instalación. Mismo filtro, misma bomba, misma válvula. Se vacía la arena y se carga el vidrio con el mismo criterio de llenado.

¿Por qué sale arena por las boquillas de la piscina?
Porque hay una crepina rota o floja, o porque el tubo central está partido. No se arregla desde fuera: hay que abrir el filtro, vaciarlo y sustituir la pieza.

¿Hace falta cambiar la arena si la piscina no se ha usado?
Si ha estado parada de verdad, el desgaste es mucho menor y puedes estirarla. Pero una piscina parada con agua y sin filtrar genera su propia suciedad, así que ábrelo y míralo antes de decidir.

Si no quieres meterte en esto

Es un trabajo que se puede hacer en casa, no lo vamos a negar. Pero son tres o cuatro horas, hay que sacar arena mojada a mano, hay que manejar las crepinas sin romperlas y hay que acertar con la carga.

Nosotros lo hacemos como parte del mantenimiento de piscinas en Madrid: vamos, abrimos, revisamos crepinas, juntas y tubo central, cargamos arena o vidrio según lo que te convenga, dejamos el filtro lavado y la presión de referencia apuntada. Y de paso te decimos si lo que tienes montado da el caudal que pide tu piscina o se te ha quedado corto.

¿Quieres que te revisemos el filtro?

Nos acercamos, abrimos el filtro, te enseñamos cómo está la arena por dentro y te decimos si hay que cambiarla o aguanta otra temporada. La visita no cuesta nada.

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Quién firma esto

Revespi construye y reforma piscinas de obra en la Comunidad de Madrid con equipo propio. Somos empresa acreditada en el REA (Registro de Empresas Acreditadas).

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