Toda piscina baja de nivel en verano. La cuestión es cuánto. Por evaporación se pierden entre 3 y 5 mm al día; si tu piscina baja más de un centímetro diario, no es el sol: es una fuga. Aquí tienes cómo confirmarlo tú mismo en 24 horas y qué viene después.
La prueba del cubo, paso a paso
Es la prueba que usa todo el sector y la puedes hacer sin gastar un euro.
- Llena la piscina hasta su nivel normal de funcionamiento.
- Pon un cubo en el primer escalón, apoyado y estable, y llénalo de agua hasta la misma altura que el agua de la piscina.
- Marca con cinta el nivel del agua dentro del cubo y el de la piscina.
- Déjalo 24 horas. Sin bañarse, sin poner el limpiafondos y sin rellenar.
Al día siguiente compara: si los dos han bajado lo mismo, es evaporación y tu piscina está bien. Si la piscina ha bajado más que el cubo, la diferencia es la fuga.
La segunda prueba: con y sin depuradora
Repite la prueba dos veces, un día con la depuradora funcionando y otro con ella parada. Si pierde mucho más con la depuradora en marcha, la fuga está en la instalación hidráulica, que trabaja a presión. Si pierde igual en los dos casos, está en el vaso.
Con eso ya has reducido el problema a la mitad antes de que llegue nadie.
Por dónde se pierde el agua
- Por el vaso. Grietas, juntas de gresite deterioradas o el sellado del sumidero. Suele ser lo más barato de arreglar.
- Por los pasatubos. Los puntos donde skimmers, focos y boquillas atraviesan el hormigón. Es el sitio favorito de las fugas y la razón de que estas piezas se coloquen antes de gunitar y se sellen bien.
- Por la tubería enterrada. La peor, porque no se ve y porque puede estar lavando el terreno bajo el vaso. Una fuga así acaba provocando asientos y grietas.
- Por el skimmer. Muy habitual: la unión entre el cuerpo del skimmer y la tubería se despega con los años.
Un indicio útil: si la piscina deja de bajar al llegar a una altura concreta, la fuga está justo ahí. Si baja hasta el fondo, está en el fondo o en el sumidero.
Cómo se localiza sin romper nada
La detección profesional no consiste en picar a ver si suena. Se hace por descarte y con equipo:
- Se aísla el circuito hidráulico y se presuriza para saber si pierde por la instalación o por el vaso.
- Con geófono se escucha el sonido del agua escapando por una tubería enterrada.
- Con trazadores o gas se localiza el punto exacto de salida.
- Se entrega un informe con la ubicación y lo que hay que hacer.
La detección va de 150 a 400 €. La reparación depende de dónde esté: de 350 a 1.200 € si es un punto accesible del vaso, y de 800 a 2.000 € si hay que llegar a una tubería enterrada o al skimmer. Tienes el desglose en la calculadora de precios.
Lo que no hay que hacer
- Tirar de sellantes milagro que se echan al agua. En el mejor de los casos tapan una fisura mínima durante unos meses y de paso te dejan producto por toda la instalación.
- Rellenar y seguir. Además del coste del agua, si la fuga es enterrada estás lavando el terreno bajo tu propia piscina todos los días.
- Reformar el revestimiento sin localizar la fuga. Es el error caro: gresite nuevo encima de un problema que sigue ahí.
- Vaciar la piscina para buscarla. Una piscina vacía en terreno con nivel freático alto puede llegar a flotar y partirse. Vaciar se hace cuando toca y sabiendo lo que hay debajo.
Cuánta agua se está yendo
Un centímetro al día en una piscina de 8 × 4 son unos 320 litros diarios. Casi 10.000 litros al mes. Además del recibo, ese agua va a algún sitio, y ese sitio es el terreno que sujeta tu vaso.
Si ya has hecho la prueba del cubo, ahórrate el resto
Vamos con equipo, localizamos el punto exacto sin romper nada y te decimos qué hay que reparar y cuánto cuesta. Si prefieres, te pasamos el informe aunque luego lo repares con otro.
