Piscina de forma libre revestida con gresite verde, vacia, con la coronacion de granito colocada

Fugas en piscinas de gresite: los 8 puntos de escape

Una piscina de 8 por 4 metros que baja un centímetro al día se deja 320 litros diarios por algún sitio: más de 10.000 al mes. Cuando ya sabes que no es evaporación, la pregunta pasa a ser por dónde. Las fugas en piscinas de gresite salen casi siempre por ocho puntos, y cada uno se reconoce, se confirma y se repara distinto.

Por qué las fugas en piscinas de gresite tienen más sitios donde esconderse

Una piscina de lámina armada es un saco: un plástico continuo, soldado en obra, que no depende del vaso para ser estanco. Si el saco está bien soldado, el agua no sale aunque el hormigón de detrás tenga fisuras.

Una piscina de gresite funciona al revés: aquí la estanqueidad la da el vaso, no el revestimiento. El gresite es acabado, y va pegado con cemento cola y separado por juntas de lechada. Ni la cola ni la lechada son impermeables. La barrera de verdad es lo que hay debajo: el enfoscado y el mortero impermeabilizante sobre el hormigón.

La consecuencia es que el agua no necesita un agujero para salir: le basta con que la lechada se haya descompuesto y encontrar un punto flojo en la impermeabilización. Por eso una fuga en piscina de hormigón con gresite no se ve como la gente se la imagina. No hay chorro: hay un descenso lento y constante que nadie sabe explicar.

Vaso de piscina de forma libre revestido de gresite verde, vacío, con la escalera y la coronación a la vista
Con el vaso vacío se ve lo que el agua tapa: el estado real de las juntas, la línea de agua y las piezas empotradas.

La capa que retiene el agua no es el gresite: es el mortero impermeabilizante que hay debajo. Cuando alguien te diga que basta con «reponer las piezas que faltan», está tapando el síntoma.

La prueba del cubo, en cuatro líneas

Antes de buscar el punto hay que estar seguro de que existe:

  1. Llena un cubo con agua de la piscina y déjalo apoyado en el primer escalón, con el borde por encima del agua.
  2. Marca con cinta el nivel de dentro del cubo y el de la piscina, por fuera.
  3. Deja 24 horas sin bañarse, sin contralavar el filtro y sin cubierta.
  4. Si los dos niveles bajan igual, es evaporación. Si la piscina baja bastante más, hay fuga.

Para calibrar: en verano lo normal es perder de 2 a 3 cm por semana —3 o 4 mm al día—, y con calor fuerte y viento hasta 4 o 5 mm. En invierno, medio centímetro o uno a la semana. Por encima de medio centímetro diario sostenido, no es evaporación. Tenemos otro artículo dedicado solo a esto.

La primera pista es gratis: mira dónde se para el nivel

Apaga la depuradora y deja que la piscina baje sola. Donde se detenga está medio diagnóstico.

Mancha de humedad junto al borde de una piscina de gresite, señal de fuga
Una mancha de humedad que no se seca junto al borde suele delatar una fuga antes que cualquier otra prueba.
  • En la boca del skimmer. Skimmer o su unión con el vaso. El caso más frecuente con diferencia.
  • Un palmo por debajo, en las boquillas. Pasamuros de una boquilla de impulsión o su tubería.
  • A la altura de los focos. Nicho o pasacables del foco.
  • Sigue bajando hasta vaciarse casi entera. Grieta del vaso, sumidero de fondo o tubería de fondo.
  • No baja parada y sí en marcha. La fuga está en el circuito, no en el vaso.

Ojo. No vacíes una piscina de obra del todo para «ver mejor la fuga» sin saber si hay nivel freático alto. Un vaso vacío puede llegar a flotar o a fisurarse por empuje del terreno.

Puntos 1 y 2: el vaso. Juntas de gresite y grietas

Junta erosionada y línea de agua

Se reconoce pasando la mano por la línea de agua: la junta está hundida respecto a la tesela, arenosa, y suelta polvillo. Se concentra en los últimos 20 centímetros, y a veces hay teselas sueltas en esa misma banda. Es la avería típica de una piscina de más de doce o quince años sin rejuntar.

Por qué pasa. La lechada de cemento convencional no es impermeable y se descompone con los años. El agua descontrolada lo acelera: por debajo de pH 7,2 se vuelve agresiva y ataca al cemento de la junta. Muchas juntas comidas no son un fallo del material, son cinco veranos de pH bajo.

Se confirma con la depuradora parada, aplicando colorante junto a la junta sospechosa: si hay paso, el tinte se va hacia ella en vez de quedarse en suspensión. Hay que ir tramo a tramo.

Se repara en dos niveles. Si la impermeabilización está sana, se pica la lechada vieja del paño y se rejunta con lechada de altas prestaciones o epoxi. Si el agua ya ha reventado el mortero impermeabilizante, rejuntar por encima no arregla nada: seguirá pasando por detrás del gresite nuevo, y toca levantar el paño y rehacerlo.

Detalle de la coronación de una piscina y del arranque del revestimiento en la línea de agua
La línea de agua y el encuentro con la coronación: la franja donde primero se come la junta.
Operario colocando gresite en la escalera de una piscina en reforma
Reponer gresite tiene sentido si debajo hay impermeabilización sana. Si no, dura un verano.

Grieta estructural del vaso

Se reconoce como una fisura que atraviesa varias teselas siguiendo una línea, normalmente vertical en el muro o partiendo de una esquina o del arranque de la escalera, con teselas levantadas en fila y no dispersas. Si la piscina se vacía hasta un punto y ahí se queda, la grieta está a esa altura.

Por qué pasa. Asientos diferenciales del terreno, ferralla insuficiente o mal solapada, juntas frías de hormigonado, vaciados sin criterio. En un vaso bien gunitado con malla continua es raro; en vasos de bloque o de hormigón vertido por tramos, no tanto.

Se confirma vaciando y leyendo la fisura: hay que saber si es superficial —solo revestimiento y mortero— o pasante. Una filtración de piscina por grieta pasante casi siempre deja rastro fuera: terreno blando, hundimiento de la playa, humedad en un muro cercano.

Se repara abriendo la fisura en V, saneando, sellando con mortero de reparación y reforzando con banda elástica en toda la banda de trabajo, no en una franja de diez centímetros. Si el vaso ha perdido capacidad estructural, la solución es refuerzo con hormigón proyectado por dentro. Parchear una grieta activa con masilla vuelve al segundo invierno.

Vaso de piscina con el mortero impermeabilizante aplicado antes de colocar el revestimiento
Esta es la capa que retiene el agua. En una reparación seria se rehace entera en el paño afectado.

Puntos 3 a 6: las piezas empotradas, por donde se va la mayoría

Todo lo que atraviesa el vaso es un punto débil, porque es una unión entre materiales que se dilatan distinto: plástico contra hormigón.

Punto 3: el skimmer y su collarín

El nivel baja hasta la boca del skimmer y ahí se planta: ese síntoma es casi una firma. Un skimmer con fuga activa puede tirar de 2 a 5 cm al día, que en 32 metros cuadrados son entre 640 y 1.600 litros diarios.

Es una caja de plástico empotrada en el hormigón, y su unión con el vaso —collarín, brida y sellado perimetral— es una junta que trabaja: se dilata, se contrae y termina abriendo. Además, en muchas obras el gresite se remata contra el skimmer sin sellado elástico, solo con cola.

Se confirma con colorante alrededor de la boca y de la brida, con la bomba parada. Si parece sano, se tapona la boca de aspiración: si el nivel deja de bajar, era el skimmer o su tubería. Se repara picando el perímetro, sellando con masilla de poliuretano o resina y rehaciendo mortero y remate. Si la pieza está partida, se sustituye entera.

Punto 4: las boquillas de impulsión

El nivel se detiene un palmo por debajo del skimmer y hay una pista clara: la pérdida aparece o se dispara con la depuradora en marcha, porque la impulsión trabaja a presión.

El pasamuros es una rosca sobre un manguito embebido en el hormigón: la tórica se endurece, la rosca se afloja con las vibraciones o cede el encolado del PVC de detrás. En reformas antiguas es frecuente encontrar boquillas apretadas de más, con el plástico fisurado.

Se confirma desmontando la boquilla, taponando el pasamuros con un obturador y mirando el nivel con la bomba en marcha: si así se para la pérdida, el punto está localizado. Se repara con junta nueva y sellado perimetral; si ha cedido la unión con la tubería, se abre una cata pequeña por detrás y se rehace el tramo.

Punto 5: el sumidero de fondo

Es el peor síntoma: la piscina no se para en ningún nivel y se vacía casi entera. Si baja por debajo de los focos y del arranque de la escalera y sigue, mira al fondo.

Es la pieza empotrada más difícil de sellar, porque va en la losa y aguanta toda la columna de agua. La rejilla y los tornillos se corroen, la junta entre el cuerpo y el hormigón se abre, y su tubería es la más difícil de inspeccionar.

Se confirma con colorante en el perímetro de la rejilla y, sobre todo, obturando la tubería de fondo desde la sala de máquinas: si con el circuito taponado la piscina deja de perder, el sumidero queda señalado. Se repara con la piscina vacía: desmontar la pieza, sanear el hueco, recibirla con mortero de reparación, sellar con banda elástica y reponer impermeabilización y revestimiento.

Detalle del sumidero de fondo de una piscina revestida de gresite verde
El sumidero soporta toda la columna de agua. Es también la pieza que más caro sale reparar tarde.

Punto 6: los focos y su pasamuros

El nivel se estabiliza a la altura de los focos, y a veces hay una pista externa muy útil: agua encharcada en la arqueta eléctrica del foco o en el registro de la playa. Si aparece agua en la caja de conexión, está entrando por el pasacables.

El foco va en un nicho empotrado y el cable sale por un prensaestopas. Cuando envejece o se monta mal, el agua entra por el propio cable y viaja por el corrugado hasta la arqueta. También falla la junta perimetral del nicho contra el hormigón.

Se confirma abriendo la arqueta y con colorante alrededor del embellecedor. Cambiar el LED no arregla nada si lo que pierde es el nicho. Se repara sustituyendo el prensaestopas y sellando el paso del cable; si falla el nicho, se pica el perímetro y se rehace el remate. Es de las reparaciones más agradecidas: barata y con resultado inmediato.

Piscina de obra terminada con focos LED encendidos al anochecer
Cada foco es un agujero en el vaso. Bien resuelto no da guerra en años; mal resuelto, es de los primeros en aparecer.

Punto 7: las tuberías enterradas del circuito

Se reconoce por descarte: no hay nada visible en el vaso y la piscina pierde igual, o pierde mucho más con la depuradora encendida. Fuera hay señales que casi nadie relaciona: una zona de césped más verde y siempre húmeda, un adoquín que se hunde, humedad en el muro del cuarto de máquinas.

La red de PVC va enterrada bajo la playa o el jardín y falla por encolados mal hechos en la obra original, golpes en trabajos posteriores de jardinería o pavimentación, asientos del relleno y raíces. No envejece: aparece un día y de ahí en adelante crece.

Aquí ya no basta con mirar. El procedimiento es aislar el circuito por tramos y hacer prueba de estanqueidad: se taponan los extremos y se presuriza —en instalaciones domésticas se suele trabajar en el entorno de los 2 bar, dejando el manómetro varias horas—. Si la presión cae, ese tramo pierde. Después se busca el punto exacto:

  • Escucha acústica con geófono. Amplifica el ruido de baja frecuencia que hace el agua al escapar de una tubería a presión y permite recorrer el trazado desde arriba, sin picar.
  • Gas trazador. Se vacía el tramo y se introduce a baja presión una mezcla de nitrógeno al 95 % e hidrógeno al 5 %, no tóxica ni inflamable. El hidrógeno se cuela por microfisuras y sube a la superficie, donde un detector marca el punto con precisión de centímetros. Es la vía cuando la acústica no llega: mucha profundidad o entorno ruidoso.
  • Termografía y cámara. La cámara térmica ayuda cuando hay contraste de temperatura; la inspección con cámara, en conductos accesibles.

Después se abre una cata acotada —del orden de un metro cuadrado, no la playa entera—, se sustituye el tramo dañado, se repite la prueba a ambos lados para descartar otra rotura y se cierra. Lo caro no es el material: es el picado y la reposición del pavimento. Por eso localizar bien antes de picar es la mitad del presupuesto.

El objetivo de una detección no es encontrar la fuga: es reducir la incertidumbre hasta que picar solo haya que hacerlo una vez y en un metro cuadrado. Levantar la playa entera la encuentra cualquiera.

Punto 8: la sala de máquinas, la que más se confunde con una fuga del vaso

Esta es la que manda a la gente a buscar grietas donde no las hay. El agua desaparece igual, pero hay detalles: la pérdida se dispara solo con la bomba en marcha, o al revés, solo parada y con una válvula dejando retornar. Sumidero del cuarto siempre húmedo, cal blanca en las uniones, un charco que reaparece después de secarlo.

Las causas habituales: prensaestopas de la bomba gastado, tapa del prefiltro con la junta seca, purgador del filtro goteando, roscas con teflón envejecido y, la más silenciosa de todas, una válvula selectora con el asiento comido que manda agua al desagüe sin parar y sin que se vea nada.

Se confirma con la comprobación más barata del artículo: secar el suelo del cuarto entero y volver a mirarlo una hora después, con la bomba en marcha y otra vez parada. Después se cierra la válvula del desagüe: si la piscina deja de bajar, el agua se iba por ahí y el vaso no tiene nada. Se repara con prensaestopas o cierre mecánico nuevos, juntas de tapa y purgador y kit de la selectora. Una mañana de trabajo.

Sala de máquinas de piscina con filtro de arena, bomba, válvula selectora y colector de tuberías
Filtro, bomba, selectora y colector. Antes de tocar el vaso, este cuarto se seca y se mira dos veces.

Ojo con el contralavado. Cada lavado de un filtro de arena tira un volumen nada despreciable por el desagüe. Si se hace dos veces por semana «por si acaso», parte de lo que crees que es fuga es agua tirada. Mientras midas, no laves el filtro.

El orden en que se descarta: de lo barato y rápido a lo caro

Un profesional no empieza por el geófono, sino por lo que se comprueba en una hora sin romper nada:

OrdenQué se compruebaCómoCoste y molestia
1Sala de máquinas y válvulasSecar el suelo, mirar con bomba en marcha y parada, cerrar la válvula de desagüeNulo. Una hora
2Que sea fuga y no evaporaciónPrueba del cubo, 24 h sin bañarse ni contralavarNulo. Un día
3A qué altura se para el nivelDepuradora parada, dejar bajar y anotar dónde se detieneNulo. Dos o tres días
4Piezas empotradasColorante con todo parado y obturación de cada boca por separadoBajo. Media jornada
5Vaso: juntas y fisurasInspección de línea de agua y paramentos; colorante tramo a tramoBajo si no hay que vaciar
6Circuito enterradoPrueba de estanqueidad por tramos con manómetroMedio. Una jornada
7Punto exacto en tubería enterradaGeófono, gas trazador, termografíaMedio-alto
8Reparación con obraCata acotada, sustitución de tramo o levantado de pañoAlto. Depende del pavimento

Cada escalón multiplica el coste, así que no se sube hasta agotar el anterior. Quien propone picar en el paso uno, sin haber hecho el dos ni el tres, no está diagnosticando.

Y conviene poner el dinero en su sitio. Con el agua en Madrid en torno a 1,47 euros el metro cúbico —precio de referencia del Canal de Isabel II—, perder 320 litros diarios sale por unos 15 euros al mes. El recibo del agua nunca es el motivo real para arreglar una fuga: lo es lo que el agua hace por detrás. Un caudal continuo bajo la playa lava finos del terreno, provoca asientos, hunde el pavimento y termina abriendo grietas que sí cuestan miles de euros.

Vaso de piscina comunitaria vacío durante los trabajos de inspección y reforma
Vaciar es el último recurso del diagnóstico, no el primero, y se hace comprobando antes el terreno.
Aplicación de la impermeabilización en el vaso de una piscina antes de colocar el revestimiento
Reparación de verdad: se rehace la impermeabilización del paño completo antes de volver a revestir.

Preguntas frecuentes

¿Se puede reparar una fuga sin vaciar la piscina?
Muchas sí. Las de sala de máquinas, las de tuberías enterradas y buena parte de las de piezas empotradas se resuelven sin vaciar, y hay resinas de aplicación subacuática para juntas y fisuras puntuales. Lo que no se puede hacer con agua es rehacer una impermeabilización o reparar una grieta estructural.

¿Por qué mi piscina pierde agua solo cuando enciendo la depuradora?
Porque el circuito de impulsión trabaja a presión y el de aspiración no. Si la pérdida aparece o se dispara con la bomba en marcha, mira a las boquillas, a su tubería o a la sala de máquinas. Si pierde igual con la bomba parada, mira al vaso.

¿Cuánto se tarda en localizar una fuga en una piscina de gresite?
Si está en la sala de máquinas o en una pieza empotrada, una visita. Si hay que presurizar circuitos y localizar un punto enterrado, entre una y dos jornadas, más la reparación. Lo que alarga los plazos es picar antes de acotar.

¿Es normal que una piscina de gresite pierda agua a los diez años?
Es frecuente, que no es lo mismo. A esa edad lo habitual es que la lechada esté descompuesta y que las juntas de las piezas empotradas hayan perdido elasticidad. Con un rejuntado a tiempo y el pH controlado aguanta bastantes más años sin filtraciones.

¿Y si no encuentro nada por ningún sitio?
Repite la prueba del cubo bien hecha: sin cubierta, sin baños, sin contralavar y 24 horas completas. Buena parte de las «fugas» de julio en Madrid son evaporación con viento seco más tres contralavados. Si aun así se confirma y no aparece nada, el punto está enterrado: ahí entra la presurización por tramos.

Piscina de obra terminada con agua turquesa en el jardín de un chalet
El final de una reparación bien hecha: el nivel se queda donde lo dejas.

Cómo lo abordamos nosotros

Trabajamos las fugas de agua en piscinas en la Comunidad de Madrid con el orden de este artículo: primero lo que se descarta sin romper nada, después las piezas empotradas y solo al final el circuito enterrado. Picar es lo último y, cuando toca, se pica una vez y en el sitio.

Como construimos piscinas de obra con equipo propio, la cosa no acaba al localizar el punto: rehacemos la impermeabilización, reparamos el vaso y reponemos el revestimiento con la misma gente. Puedes ver cómo tratamos la localizamos fugas de agua en piscinas en Madrid, lo que implica una reforma de piscina cuando el problema es de vaso, o pedir un presupuesto.

¿Tu piscina pierde agua y no sabes por dónde?

Cuéntanos a qué altura se para el nivel y si pierde más con la depuradora encendida. Con eso ya se acota bastante antes de ir.

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