Sala de máquinas de una piscina con la bomba, la valvulería y el filtro de arena instalados

Sala de máquinas de una piscina: bomba, filtro y circuito

El agua de una piscina de 48 m³ pasa entera por el filtro dos o tres veces al día. Todo eso ocurre en un cuarto de dos metros cuadrados que casi nadie abre. La sala de máquinas de la piscina decide si el agua estará limpia con poco esfuerzo o si vas a pelearte con ella cada verano, y es donde más se recorta cuando un presupuesto sale sospechosamente barato.

Sala de máquinas de una piscina con filtro de arena, bomba y válvula selectora instalados
Bomba, filtro, válvula selectora y valvulería de corte, con sitio para trabajar alrededor. Eso último casi nunca se deja.
Sala de máquinas de piscina con filtro y bomba
Otra sala de máquinas bien ordenada: cada elemento con su sitio y accesible para el mantenimiento.

Por dónde va el agua: el circuito completo, en orden

Es un circuito cerrado: el agua sale de la piscina, se limpia y vuelve. Siempre en este orden.

1. Skimmers y sumidero de fondo

Los skimmers son las bocas empotradas a ras de la lámina de agua y se llevan lo que flota: hojas, insectos, protector solar, polen. El nivel tiene que quedar a media boca del skimmer; si baja, traga aire y la bomba se desceba.

La regla más usada es un skimmer por cada 20-25 m² de lámina de agua, colocados en contra del viento dominante y separados del borde alrededor de un sexto del ancho del vaso: en una piscina de 9 × 4,5 m, dos skimmers a unos 75 cm del lateral.

El sumidero de fondo aspira del punto más bajo. Reparto habitual: dos tercios del caudal por skimmers y un tercio por el sumidero. Sin él, el fondo no se renueva y la piscina no se puede vaciar por su propia instalación.

Detalle del sumidero de fondo rematado con gresite verde en el suelo de la piscina
El sumidero de fondo, rematado con el mismo gresite del vaso.
Vaso de piscina vacío donde se ven los skimmers y las boquillas de impulsión en la pared
Con el vaso vacío se lee el circuito: skimmers arriba, boquillas repartidas.

2. Válvulas de corte y prefiltro

Antes de la bomba deberían aparecer llaves de corte independientes para skimmers, sumidero y limpiafondos: equilibran de dónde aspira el equipo y permiten desmontar la bomba sin vaciar la piscina. Se quitan del presupuesto con demasiada alegría.

El prefiltro es la cesta transparente que la bomba lleva delante del rodete. Retiene hojas y pelos y se vacía cada semana en temporada: si se atasca, el caudal cae y el cierre mecánico se va al garete.

3. Bomba, filtro y vuelta al vaso

La bomba es centrífuga y autoaspirante. No calienta, no desinfecta, no limpia: solo mueve agua. Cómo se calcula el caudal que necesita y qué le falla lo tienes en la depuradora de la piscina. En el filtro, el agua entra por arriba, atraviesa el lecho de arena y sale limpia por los brazos colectores del fondo. Después del filtro van el clorador salino, la dosificadora de pH o la bomba de calor, si los hay.

Desde ahí vuelve al vaso por las boquillas de impulsión: las de superficie a 15-20 cm por debajo de la lámina, las de fondo a 35-40 cm del suelo. El número aproximado sale de dividir el ancho del vaso entre 1,5.

Las boquillas no están para devolver el agua sin más: están para dirigirla. Bien orientadas crean una rotación que arrastra la suciedad hacia los skimmers. Mal orientadas dejan esquinas muertas donde las algas salen siempre en el mismo sitio.

Piscina de forma libre con gresite verde y el vaso vacío antes del llenado
En forma libre, el reparto de skimmers y boquillas se estudia antes de gunitar.

La bomba: el caudal se calcula, no se elige por catálogo

Dos datos ordenan toda la instalación hidráulica de la piscina: el volumen del vaso y el tiempo de recirculación.

Caudal (m³/h) = volumen del vaso (m³) ÷ horas de recirculación.

En piscinas de uso público el criterio sanitario habitual es recircular el volumen completo en unas 4 horas y no pasar de 5. En una familiar se trabaja con ciclos de 6 a 8 horas, encadenando dos al día en verano: con dos ciclos ha pasado por el filtro entre el 80 % y el 85 % del agua del vaso.

Ejemplo. Piscina de 8 × 4 m y 1,5 m de profundidad media: 48 m³. A 8 horas de ciclo salen 6 m³/h teóricos. Pero la bomba no da en la instalación lo que da en el catálogo: tiene que vencer la pérdida de carga del circuito, que en una piscina doméstica anda entre 6 y 10 metros de columna de agua, y en el extremo alto el caudal real puede caer un 30 %. Por eso ese equipo se dimensiona a 7 u 8 m³/h.

Volumen del vasoPotencia orientativaCaudal orientativo
30 – 50 m³0,5 – 0,75 CV9 – 12 m³/h
50 – 75 m³0,75 – 1 CV14 – 15 m³/h
75 – 130 m³1 – 1,5 CV21 – 28 m³/h

El filtro de arena se dimensiona por superficie, no por litros

El error más repetido al comprar un equipo es mirar los kilos de arena que caben. Lo que importa es la superficie filtrante: el corte horizontal del depósito, que depende solo del diámetro. La velocidad recomendada en un filtro de arena de piscina está entre 30 y 40 m³/h por m². Los 50 m³/h/m² de muchas fichas técnicas son el límite máximo, no el punto de trabajo: a esa velocidad el agua atraviesa la arena demasiado rápido y arrastra lo que debería quedarse dentro.

Superficie filtrante (m²) = caudal (m³/h) ÷ velocidad de filtración. Con 12,5 m³/h salen entre 0,31 y 0,41 m²: un filtro de 630 a 725 mm de diámetro. Si le pones uno de 500 mm porque era más barato, trabaja pasado de vueltas todos los días de su vida y el agua nunca acaba de quedar transparente.

La arena es sílex de granulometría 0,4-0,8 mm. Un filtro de 400 mm lleva 50-75 kg y sirve hasta unos 40 m³ de vaso; uno de 500 mm, 75-100 kg para 40-70 m³; uno de 600 mm, 125-150 kg para 70-110 m³. Se cambia cada 3 a 5 años: los granos se redondean, se apelmazan y dejan de filtrar.

La válvula selectora y sus seis posiciones

  • Filtración. Posición normal, el agua atraviesa la arena y vuelve al vaso.
  • Lavado. Invierte el sentido: el agua sube desde el fondo, esponja la arena y manda la suciedad al desagüe. De 3 a 5 minutos, hasta que el visor sale limpio.
  • Enjuague. Uno o dos minutos tras cada lavado. Reasienta la arena; si te lo saltas, esa primera agua turbia entra directa al vaso.
  • Recirculación. El agua circula sin pasar por el filtro: para repartir un producto o seguir moviendo agua con el filtro averiado.
  • Vaciado. Al desagüe sin filtrar: para bajar nivel o pasar el limpiafondos tras un floculante.
  • Cerrado. Corta el paso.

La válvula se mueve siempre con la bomba parada. Cambiar de posición con el motor en marcha revienta la junta de estrella interior en segundos, y a partir de ahí tienes fuga permanente hacia el desagüe. Es la avería más tonta y más común de la sala de máquinas.

El manómetro te dice cuándo lavar

Anota la presión con el filtro recién lavado. Cuando suba de 0,3 a 0,5 bar sobre esa referencia, toca lavar. Ni calendario ni intuición: un lavado gasta unos 300 litros, así que hacerlo cada semana por si acaso es tirar agua, y no hacerlo nunca es ahogar la bomba.

Dónde va el cuarto de máquinas: las tres reglas que más se incumplen

Regla 1: por debajo del nivel del agua

La bomba tiene que quedar por debajo de la lámina de agua; los fabricantes hablan de unos 30 cm como situación ideal. Así el agua llega sola por gravedad, ceba a la primera y no entra aire en la aspiración.

Una autoaspirante puede cebar hasta 1,5 m por encima del agua, pero eso es un límite de catálogo con el circuito perfectamente estanco, no un criterio de diseño. Por encima del nivel, cada arranque es una lotería: caza aire y acaba cavitando, con ruido de gravilla y cierre mecánico frito.

Regla 2: cerca, pero no pegada

Cuanto más lejos esté la caseta depuradora, más tubería, más codos y más pérdida de carga, y más gorda tiene que ser la bomba para el mismo caudal. La referencia habitual es dejarla a menos de 7 metros del vaso, y nunca a menos de 2 metros del borde: los fabricantes lo piden para que no salpique agua sobre el equipo.

Regla 3: ventilación y desagüe

El motor se refrigera con aire: en un nicho enterrado y sin rejilla, en agosto trabaja a temperaturas que le acortan la vida. Y el local necesita desagüe propio, por donde sale el retrolavado y la fuga del día que se rompa algo. Un cuarto enterrado sin desagüe es una piscina pequeña con una bomba dentro.

Ojo con el nicho prefabricado minúsculo. Cumple la cota, sí, pero si no puedes meter las dos manos, cambiar la arena o desmontar la válvula selectora se convierte en trabajo de contorsionista. Y lo que es incómodo de mantener, no se mantiene.

Excavación del vaso de una piscina de obra nueva con la máquina en el jardín
La ubicación del cuarto de máquinas se decide aquí, con la excavadora aún en el jardín.
Muro de contención de ladrillo ejecutado en la obra de una piscina
En terrenos con desnivel, el muro condiciona dónde puede ir la sala de máquinas y a qué cota.

Bomba de velocidad variable o monofásica de toda la vida

Una bomba clásica solo sabe funcionar a tope, a unas 2.850 rpm. Una de velocidad variable regula el motor y filtra despacio muchas horas en vez de rápido pocas. Detrás están las leyes de afinidad de las bombas centrífugas: el caudal es proporcional a la velocidad, la presión al cuadrado y la potencia absorbida al cubo. Bajar revoluciones ahorra mucho más de lo que parece.

EscenarioFuncionamientoConsumoAhorro
Bomba convencional6 h a 2.850 rpm7,27 kWh/día—
Velocidad variable8 h—25,2 %
Velocidad variable10 h—51,9 %
Velocidad variable12 h a 1.425 rpm2,38 kWh/día67,3 %

Filtrando el doble de horas se consume un tercio. Y el agua queda mejor: doce horas de filtración suave limpian más que seis a martillazos.

El mismo caso en euros, publicado por un fabricante para una piscina de 48 m³ y una tarifa de 0,15 €/kWh: bomba clásica 11 horas al día, 287,44 € al año; bomba de velocidad variable 24 horas al día, 65,75 € al año. Un 77 % menos, unos 220 euros por temporada, y un sobrecoste que se recupera en dos o tres años. Hay otro extra que no sale en la factura: a bajas revoluciones hacen entre 45 y 59 dB frente a los 75-80 dB de un equipo tradicional.

La bomba de velocidad variable es la única partida de la sala de máquinas que se paga sola. El resto son decisiones de calidad; esta es una decisión de dinero.

Arena, vidrio filtrante o cartucho

Arena de sílexVidrio filtranteCartucho
Finura de filtrado20 – 40 micras5 – 15 micras10 – 20 micras
MantenimientoLavado cada 1-2 semanasLavado, menos frecuenteEnjuague semanal y reposición
Agua por lavado~300 litros~300 litrosCasi nula (hasta un 90 % menos)
Vida del medio3-5 años en piscina privada5-7 añosSe repone con frecuencia
Para quiénPiscinas medianas y grandesMejor agua, menos gastoVasos pequeños o sin desagüe

En una piscina de obra de chalet, el filtro de arena bien dimensionado sigue siendo la opción sensata. El vidrio filtrante interesa porque va en el mismo depósito —se sustituye la carga y punto—, filtra más fino y aguanta más años. El cartucho tiene sentido en vasos pequeños o sin desagüe.

Cloración salina: qué tiene que tener la instalación

La cloración salina no es agua sin cloro: es cloro fabricado en casa. Se disuelve sal y una célula de electrólisis la convierte en cloro; ese cloro desinfecta y vuelve a ser sal.

  • Sal entre 4 y 6 g/l. La primera carga es de unos 4 kg por m³: una piscina de 50 m³ arranca con 200 kg, ocho sacos de 25. Luego se repone entre un 10 % y un 20 % al año.
  • La célula va en el retorno, después del filtro, nunca antes, con su equipo electrónico en pared y alimentación protegida.
  • Control de pH. La electrólisis tiende a subirlo. Sin regulador automático se va por encima de 7,6 y el cloro que fabricas deja de desinfectar bien: es el gasto que más gente se salta y el motivo de que la salina «no funcione».
  • Espacio y cuadro eléctrico. Clorador, regulador de pH y sondas ocupan pared y necesitan enchufes: en un nicho de 60 × 60 no caben.

La célula dura entre 5 y 7 años bien cuidada. Los equipos domésticos para vasos de 40-50 m³ van, a precios de mercado en España en 2026, de unos 300 € el modelo básico a cerca de 900 € los que ya llevan control de pH.

Piscina de obra terminada de noche con focos LED encendidos en un chalet de Madrid
Focos, clorador y regulador de pH salen del mismo cuadro, y ese cuadro está en la sala de máquinas.

Los fallos que se repiten en las instalaciones baratas

  • Tubería infradimensionada. Se usan dos medidas, 50 y 63 mm. Para un caudal del orden de 10 m³/h, la pérdida de carga con 50 mm puede ser hasta tres veces mayor que con 63: la misma bomba mueve menos agua y consume igual. En obra nueva, 63 mm.
  • Codos de más. Cada codo de 90° es pérdida de carga. Un trazado que sube, baja y rodea el jardín se paga en electricidad todos los veranos durante veinte años.
  • Bomba por encima del nivel del agua. Descebes, aire y cavitación.
  • Sin válvulas de corte. Para cambiar una bomba hay que vaciar medio circuito, o la piscina entera.
  • Sin desagüe en el local. El retrolavado tiene que ir a algún sitio, y el día de la fuga también.
  • Tubo sin presión nominal adecuada. El PVC de piscina va en PN10 o PN16. La bomba rara vez pasa de 2 atmósferas, pero el material tiene que ser de presión, no tubo de evacuación.
Ferralla y mallazo montados en el vaso de una piscina antes del gunitado
Los pasatubos de skimmers, sumidero e impulsiones, resueltos antes de gunitar.
Encofrado de ladrillo y ferralla durante la construcción de una piscina de obra
Cada tubería que se entierra aquí dura lo que dure la piscina.

Veinte años después: la bien hecha y la mal hecha

La sala de máquinas es la única parte de la piscina que se puede rehacer entera sin tocar el vaso. Pero no todo se arregla luego: el trazado enterrado, la cota y el tamaño del local se deciden una vez, en obra.

Bien resuelta da, a veinte años vista, bomba holgada y silenciosa, agua transparente con menos producto químico, averías que se solucionan en una mañana porque hay llaves y hay sitio, y una factura eléctrica que puede ser tres o cuatro veces menor. Mal resuelta da descebes cada primavera, dos o tres bombas cambiadas y, cuando aparece una fuga, obra para llegar a la tubería porque no hay ni una arqueta de registro.

Orden de magnitud, con precios de mercado publicados en España en 2026: bomba de 100 a 1.800 €, filtro de 30 a 1.200 €, válvula selectora de 50 a 870 €, cuadro eléctrico de 105 a 490 € y caseta de 350 a 1.800 €. El conjunto supera con facilidad los 3.000 €, sin mano de obra. No son tarifas de Revespi.

Piscina de obra terminada con agua turquesa en el jardín de una vivienda
Esto es el resultado visible. Lo que lo sostiene está en un cuarto que nadie mira.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas horas al día tiene que funcionar la depuradora?
Depende del caudal de la bomba, no del reloj. La regla es recircular todo el volumen del vaso una o dos veces al día: con ciclos de 6-8 horas, en verano se encadenan dos. Con velocidad variable sale más barato filtrar muchas horas despacio que pocas a tope.

¿La bomba puede estar por encima del nivel del agua?
Puede, pero no debería. Las autoaspirantes ceban hasta 1,5 m por encima de la lámina en condiciones ideales; en la práctica, cualquier pérdida mínima en una junta la desceba. Lo correcto es dejarla unos 30 cm por debajo.

¿Cada cuánto hay que lavar el filtro de arena?
Cuando el manómetro suba entre 0,3 y 0,5 bar sobre la presión que marca recién lavado. Lavado de 3 a 5 minutos y enjuague de 1 o 2. En temporada suele tocar cada una o dos semanas, pero el que manda es el manómetro.

¿A qué distancia de la piscina va el cuarto de máquinas?
Lo más cerca posible sin pegarlo: por debajo de 7 metros para no encarecer la hidráulica y al menos a 2 metros del borde para que no le salpique agua. Siempre con ventilación y desagüe propio.

¿Hay algún equipo obligatorio por normativa en una piscina de chalet?
El Real Decreto 742/2013, que fija los criterios técnico-sanitarios de las piscinas, clasifica las unifamiliares como tipo 3B y solo les aplica un artículo: quedan fuera del autocontrol exigido a públicas y comunitarias. Lo de este artículo es buena práctica, no imposición legal.

¿Puedo cambiar la arena por vidrio filtrante en el filtro que ya tengo?
Sí, si el filtro está en buen estado. Se vacía la arena, se revisan los brazos colectores y se carga el vidrio: filtra más fino, 5-15 micras frente a 20-40, aunque la carga cuesta más de entrada.

La sala de máquinas también es obra

La mitad de los problemas que nos llaman a resolver no están en el vaso: están en el cuarto. Ejecutamos la sala de máquinas como parte de la obra, con la cota, el trazado y las llaves pensadas desde el primer día, tanto en piscinas de obra nueva como al rehacer una instalación vieja en una reforma de piscina. Todo lo que hacemos, en nuestros servicios.

Piscina de obra nueva terminada en el jardín de un chalet de Madrid
Obra nueva en Madrid: vaso, hidráulica y sala de máquinas resueltos por el mismo equipo.

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Vamos, medimos el vaso, calculamos el caudal y te decimos qué equipo pedir. Sin sorpresas dentro de cinco años.

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Revespi construye y reforma piscinas de obra en la Comunidad de Madrid con equipo propio. Somos empresa acreditada en el REA (Registro de Empresas Acreditadas).

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